El Plan de viabilidad económica es la concreción en cifras de las acciones planteadas en el resto del Plan de empresa, valorando los costes derivados de las acciones del plan de marketing y de los planes de producción y de organización de los recursos humanos.
Incluye el plan de inversión y el plan de financiación y se realizan conjuntamente ya que el total de las inversiones tiene que ser igual al total de la financiación.
El plan de inversión recoge los elementos (bienes y derechos) necesarios para la puesta en marcha e inicio de la actividad empresarial, así como las disponibilidades líquidas para afrontar los pagos a realizar durante los primeros meses.
Permite saber cuánto dinero se necesita para poder iniciar la actividad.
Para realizar el plan de inversión es necesario saber qué elementos y equipos se necesitan para poder iniciar la actividad y cuál es su precio. También es necesario saber cuánto dinero vamos a gastar desde la constitución de la empresa (notario, registro...) hasta el final del tercer mes de actividad.
El plan de financiación recoge los fondos disponibles para cubrir las inversiones iniciales e indica su procedencia: si lo aportarán los socios –recursos propios-, si se tratará de un préstamo bancario o de otro tipo de créditos -recursos ajenos-.
El plan de financiación sirve para definir el origen del dinero necesario para la inversión, es decir, las fuentes de financiación: si lo aportan los socios, los bancos o terceras personas.
El objetivo es saber si se deben buscar inversores o si se deben evaluar distintas alternativas de financiación ajena, en función del destino del dinero: un préstamo a largo plazo para financiar inversiones en activos fijos, o una póliza de crédito para cubrir una necesidad de tesorería, por ejemplo.
También se pueden evaluar alternativas como la financiación a corto plazo mediante el pacto de condiciones de pago a los proveedores, préstamo de dinero de los socios o aplazamiento en el pago de salarios a los socios trabajadores. |